

La esencia del proceso de onboarding consiste en que el empleado o en este caso la nueva incorporación, tenga una experiencia de incorporación en la compañía que nos permita garantizar que se realice todo lo que perseguimos como empresa. Y lo que realmente importa en este proceso, no es tanto lo que hemos diseñado, si no que esto es una herramienta para lo verdaderamente importante que es qué emoción o qué percepción tiene el nuevo empleado y cómo hemos conseguido que se incorpore y libere todo su talento.
Actualmente, en SmartCex tenemos una metodología que nos permite conocer y validar todo ese proceso de onboarding, lo que hacemos concretamente es preguntar a recursos humanos, qué es lo que quieren trasladar y cómo lo quieren trasladar a nuestros empleados. Luego, hablar con los mánagers, consultarles qué es lo que realmente hacen de todo lo que se había establecido y qué creen que es lo que mejor funciona, o si de lo contrario hacen otras cosas diferentes. Y por último lo que hacemos es hablar con ese nuevo empleado, nuestro protagonista de esta historia y preguntarle con el tiempo cómo ha percibido esta introducción a la compañía y por supuesto si tiene alguna observación.
Lógicamente, lo que obtenemos después de tanta información es qué gaps tenemos entre lo que queremos como compañía y lo que realmente se percibe, de manera que trabajaremos con las empresas para que, a través de las diferentes estrategias del plan de acción, poder lograr cerrar esos gaps, de manera que consigamos que cada vez más, con especial atención en el teletrabajo, la incorporación sea un momento positivo a recordar y permita al empleado dar lo mejor de sí mismo desde el primer día.